El material de la montura no es solo estética: influye en el peso, la resistencia, el confort y hasta en cómo envejece la gafa. Esta es una guía rápida para elegir con criterio.
Acetato: color y tacto
Un plástico noble derivado del algodón, cálido al tacto y con infinitas posibilidades de color y textura. Permite formas rotundas y monturas con carácter. Es la base de gran parte del diseño de autor, de Theo a Lafont.
Titanio: ligereza y durabilidad
Ligerísimo, resistente y hipoalergénico. Ideal para quien quiere olvidarse de que lleva gafas o para graduaciones que piden aligerar el conjunto. Es el territorio de Lindberg y de buena parte de las progresivas cómodas.
Metal: finura y clasicismo
Permite líneas finas y un aire atemporal, del estilo de Lunor. Elegante y discreto, aunque conviene un buen ajuste para que asiente bien. A menudo se combina con acetato en los detalles.
Y entonces, ¿cuál?
Depende de tu uso, tu graduación y tu estilo. En la práctica, se decide probando: por eso partimos de una selección pensada para ti y te contamos las ventajas de cada opción sobre tu propio rostro.



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