«¿Qué gafas me quedan bien?» es la pregunta más repetida en una óptica. Hay orientaciones útiles según la forma del rostro, pero también un matiz importante: ninguna regla sustituye a probar con criterio. El visagismo ordena esas orientaciones y las combina con tus rasgos, tu estilo y tu graduación.
La idea básica: contraste y equilibrio
La pauta general es buscar cierto contraste. A un rostro de líneas suaves y redondeadas suelen favorecerle monturas con algo de ángulo; a uno de rasgos marcados, formas más orgánicas que los suavicen. La montura ideal equilibra, no repite.
Una guía rápida por forma
A un rostro redondo suelen irle bien las formas cuadradas o rectangulares, que estilizan. A uno cuadrado, las redondas u ovaladas, que suavizan. Un rostro ovalado admite casi todo. Y una cat-eye realza los pómulos y aporta carácter. Son puntos de partida, no veredictos.
Por qué conviene probar en persona
La forma es solo un factor: el tamaño, el color, el puente y hasta la graduación cambian el resultado. Por eso, más que acertar por prueba y error, partimos de una preselección pensada para ti. Si haces el test de estilo antes de venir, la tendrás preparada.

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