«Tendencia» en gafas no significa lo mismo que en ropa. Una buena montura se lleva años, así que aquí la moda importa menos que el criterio. Dicho esto, sí hay corrientes que notamos en las casas de autor con las que trabajamos, y vale la pena conocerlas antes de elegir.
Formas: entre lo retro y lo depurado
Conviven dos direcciones. Por un lado, las formas con guiño vintage —pantos, redondeadas, cierto aire de archivo— que rescatan casas como Lunor o Matsuda. Por otro, la depuración extrema de Lindberg, donde la tendencia es que la montura casi desaparezca.
Materiales: ligereza y honestidad
El titanio gana terreno por ligereza y durabilidad, y el acetato de calidad se reivindica por su tacto y sus posibilidades de color. La transparencia y los tonos que imitan carey siguen muy presentes por su versatilidad.
Color: del neutro seguro al gesto
El neutro —negro, carey, metal— nunca se va, pero cada vez se ve más gente dando el paso al color como gesto de personalidad, algo en lo que Theo o Lafont son especialistas. La clave, otra vez, es que el color te favorezca, no solo que esté de moda.


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